La Terapia Neural
entiende que enferma el SER, y trata al SER. El Sistema Nervioso Vegetativo
forma parte de todos los circuitos reguladores del organismo (humorales,
hormonales, neurales y celulares), ya que intercambia mediadores de información
con todos ellos (neurotransmisores, neuropéptidos, interleucinas,
neurohormonas, citoquinas), por lo que podríamos decir que todos estos sistemas
de regulación interconectados son, en sí mismos, uno solo.
Por sus múltiples
conexiones con el córtex cerebral, los pares craneales, los nervios periféricos
y viscerales y por sus fibras y ganglios propios, regula y toma parte en TODAS
las funciones del organismo.
Y por sus
infinitas conexiones con las estructuras encefálicas, el hipotálamo, el
hipocampo, el área límbica y otras, participa en los procesos mentales,
emocionales, sociales y culturales. Insisto, el Sistema Nervioso es una pieza
clave en la integración de la totalidad del SER.
Pero a su vez,
según sugiere la observación clínica y demuestra la investigación, factores
sociales, psicológicos y emocionales influyen en el eje
neuro-endocrino-inmunológico, y por ello repercuten en todas las partes y
funciones del organismo. Se ha demostrado que vivencias estresantes, la
ansiedad y la depresión pueden inhibir algunas manifestaciones de la respuesta
inmune. Precisamente la psiconeuroinmunología es una oportunidad para la
institución médica para dar un gran paso hacia una visión más holística del ser
humano, justamente mediante el lenguaje que mejor entiende, el de la ciencia.
El Sistema Nervioso
es probablemente quien está más involucrado en la somatización de los sucesos
sociales y culturales, a través de las emociones. Estas manifestaciones físicas
de nuestros miedos y ansiedades, son unas claras indicaciones que nos ofrece el
sujeto y que nos pueden ser muy útiles si nos proponemos aprender ese simple
lenguaje.
Por todo ello, el
sistema nervioso nos brinda la oportunidad de actuar a la vez sobre los
factores orgánicos y los psicosociales, que son aspectos inseparables en el
proceso de enfermar y en la vida misma.
La Terapia
Neural
Las bases
científicas de la TN tienen inicios en las investigaciones de los rusos Pavlov
y Speransky. Médicos y cirujanos investigadores como Spiess, Head, Wischnewsky,
Bikow, Leriche, Schleich y otros forman las dilatadas bases de la terapia a
través del sistema nervioso. Más tarde, los hermanos médicos alemanes Ferdinand
y Walter Huneke, desarrollaron la investigación y la sistematización propia de
la Terapia Neural.
En 1925 los
hermanos Huneke vieron desaparecer de súbito la jaqueca de su hermana,
tan resistida hasta aquel entonces a diversos tratamientos recibidos. Siguiendo
el consejo de un viejo colega, durante el siguiente ataque de su hermana,
Ferdinand le inyectó atophanil endovenoso (un antirreumático) y vio que la
migraña desapareció de inmediato, junto con todas las manifestaciones
adicionales, inclusive una depresión. No se trataba de una simple supresión
anestésica del dolor ni de un efecto sugestivo. Junto con su hermano Walter,
descubrió la causa del asombroso efecto: Atophanil se fabricaba de dos maneras,
para inyección intravenosa y para aplicaciones intramusculares con un poco de
procaína para mitigar el dolor. Por error, Ferdinand inyectó en vena a su
hermana la ampolleta para aplicación muscular. Allí empezó su asombro.
Ferdinand inyectó
a una paciente con fuertes cefaleas y muy malas venas un poco de procaína
paravenosa, logrando el mismo efecto que si hubiera inyectado en la vena.
Dedujo que no podía ser el resultado de una reabsorción procaínica en el vaso
sanguíneo. La rapidez de las reacciones, también en inyecciones fuera de la
vena, les condujo a pensar en procesos eléctricos que corrían de alguna manera
por vías nervioso - vegetativas. En 1928, publicaron sus experiencias bajo el
título "Desconocidas reacciones a distancia de los anestésicos
locales".
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